de las personas mayores y su papel activo en la vida pública.
Un estudio del proyecto europeo AGES, liderado en España por SECOT, revela que existe un enorme potencial social y profesional infrautilizado entre las personas mayores de 65 años.
Participación democrática y ciudadanía activa
El proyecto europeo AGES (Gobernanza Activa y Compromiso de las Personas Mayores) ha presentado las conclusiones de su investigación en España sobre la participación democrática y la ciudadanía activa de las personas mayores de 65 años.
El estudio, elaborado por SECOT a partir de más de 30 entrevistas y más de 200 participantes de diferentes comunidades autónomas, concluye que el nivel de participación de este colectivo sigue siendo bajo, a pesar de su elevada motivación y capacidad para contribuir a la sociedad.
Principales conclusiones
Los mayores quieren seguir siendo útiles
Tras la jubilación, muchas personas desean continuar aportando su experiencia, conocimientos y tiempo a la comunidad, pero no encuentran canales adecuados para hacerlo.
El principal obstáculo es el edadismo
El estudio identifica la visión asistencial de las personas mayores —centrada en el cuidado y el ocio— como la principal barrera para su participación en la toma de decisiones y en la vida pública.
Falta una cultura de participación
Las instituciones consultan poco a la ciudadanía y, especialmente, a las personas mayores, que continúan infrarrepresentadas en los órganos donde se diseñan las políticas públicas.
La comunicación sigue siendo insuficiente
Muchas iniciativas existen, pero no llegan a quienes podrían participar porque la información suele ser poco visible, reactiva y excesivamente digital.
Existen ejemplos de éxito
Iniciativas como la Red de Ciudades Amigables, programas municipales de participación o proyectos impulsados junto a SECOT demuestran que, cuando las administraciones cuentan con las personas mayores como colaboradoras, los resultados son muy positivos.
Un cambio de modelo
El informe propone evolucionar desde un modelo centrado exclusivamente en la atención y el bienestar hacia otro basado en la participación activa, donde las personas mayores sean consideradas agentes de cambio y colaboren en el diseño, desarrollo y evaluación de políticas públicas.
Recomendaciones del estudio
- Impulsar mecanismos reales de participación y codecisión.
- Combatir el edadismo mediante cambios culturales e institucionales.
- Mejorar la comunicación utilizando canales tanto digitales como presenciales.
- Favorecer la colaboración intergeneracional.
- Aprovechar el enorme capital de experiencia y conocimiento que representa la población sénior.
Un activo estratégico para la sociedad
El estudio recuerda que las personas mayores representan ya entre el 20% y el 25% de la población española y constituyen un importante motor económico y social. Sin embargo, su experiencia continúa infrautilizada.
La principal conclusión del proyecto AGES es clara: cuando las instituciones invitan a participar a las personas mayores y confían en su capacidad para aportar soluciones, la respuesta es positiva y el beneficio es mutuo. Reconocer a los mayores como ciudadanos activos no solo mejora su calidad de vida, sino que fortalece la gobernanza democrática y contribuye a construir comunidades más cohesionadas, sostenibles e inclusivas.
Llamado a la acción: Participar es construir sociedad
Reconocer y apoyar la participación activa de las personas mayores no es solo tarea de las instituciones: también depende de cada ciudadano y de cada organización. Te invitamos a revisar cómo en tu entorno se escucha, incluye y aprovecha la experiencia de las personas mayores en la vida pública.
“Una sociedad que no valora a sus mayores niega sus raíces y pone en peligro su futuro”.
Nelson Mandela
El proyecto europeo AGES y SECOT muestran que, cuando se cuenta con las personas mayores como agentes de cambio, la gobernanza democrática se enriquece y la sociedad se vuelve más cohesionada e inclusiva.
Si quieres leer la totalidad del informe, puedes leerlo AQUÍ.
Valencia 10 de julio de 2026